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miércoles, 16 de junio de 2010

NO TE LIES CON CHICOS MALOS

"GUÍA NO SEXISTA DIRIGIDA A CHICAS"

Esta guía está dirigida a las chicas jóvenes como tú, que comienzan sus primeras relaciones.

En ella encontrarás muchas claves para aprender cosas sobre el amor, que te servirán para tener buenas relaciones con los chicos.

Pensamos que eso del amor lo tenemos claro, pero... ¡muchas veces sufrimos porque las relaciones nos dañan!

Debemos estar alerta ante las relaciones que no nos gusten y saber cómo romperlas a tiempo.

¿Cómo aprendemos a amar?

No se nos enseña cómo debe ser una relación.

Lo aprendemos por lo que vemos en las relaciones entre adult@s, en la televisión, en casa,...

"El chico siempre se muestra como el más fuerte y el que manda".

"Las chicas se ocupan de dar cariño y de apoyar".

Esto mismo se puede repetir en tu relación, porque es lo que aprendemos.

En una relación sana ninguno de los dos manda sobre el otro y los dos se muestran cariño y se apoyan.


¿Existe el príncipe azul?

Se nos ha enseñado que en la vida de toda chica hay una persona especial que un día encontraremos.

La idea del amor romántico puede hacer que no veas lo que está pasando en tu relación.

Muchas veces pensamos que aunque nos trate mal, también hay momentos en que se muestra cariñoso.

La idea del príncipe azul hace que sólo veamos las cosas buenas que hay en él.

Se supone que “ese príncipe azul nos salvará y nos protegerá”.

No podemos depender de otra persona para sentirnos seguras.

Nosotras tenemos que ser autónomas para poder romper las relaciones que no nos convienen.

Hay chicos que nos tratarán como merecemos.
Y lo más importante, no podemos considerar a nuestra pareja como la única meta de nuestra vida.

Extraído del cuadrenillo:
"NO TE LIES CON CHICOS MALOS"

Instituto Andaluz de la Mujer

lunes, 1 de marzo de 2010

8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora


Ahora que se aproxima el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, quiero dejaros una carta que una madre escribe a su familia, para que nos haga reflexionar un poco a todos y sepamos entender y comprender mejor, la gran labor que hacen todas las madres, que parece que no hacen nada:

CARTA DE UNA MADRE

"Queridos todos: Me voy. Volveré cuando sepáis dónde están guardadas las bolas de naftalina, cuando nuestra casa ya no tenga secretos para ninguno de vosotros, cuando seáis capaces de descifrar los códigos de los botones de la lavadora, cuando logréis reprimir el impulso de llamarme a gritos si se acaba la pasta de dientes o el papel higiénico. Volveré cuando estéis dispuestos a llevar conmigo la corona de reina de la casa. Cuando no me necesitéis más que para compartir.

Ya sé que me echaréis de menos, estoy segura. También yo a vosotros, pero sólo desapareciendo podré rellenar los huecos que vuestro cariño me produce... Sólo podré estar segura de que verdaderamente me queréis cuando no tengáis necesidad de mí para comer o para vestiros o para lavaros o para encontrar las tijeras. Ya no quiero ser la reina de la casa, estoy harta, me he cansado de tan gran responsabilidad y he caído en la cuenta de que si sigo jugando el papel de madre súper no lograré inculcaros más que una mentalidad de súbditos. Y yo os quiero libres y moderadamente suficientes y autónomos.

Ya sé que vuestro comportamiento conmigo no es más que un dejarse llevar por mi rutina; también por eso quiero poner tierra por medio. Si me quedo, seguiré poniéndoos todo al alcance de la mano, jugando mi papel de omnipresente para que me queráis más.

Sí, para que me queráis más. Me he dado cuanta de que todo lo que hago es para que me queráis más, y eso me parece tan peligroso para vosotros como para mí. Es una trampa para todos.

Palabra de honor que no me voy por cansancio, aunque sea una lata dormirse todas las noches pensando en la comida del día siguiente y hacer la compra a salto de mata cuando vienes del trabajo y, a la larga, pesa mucho la manía de ver siempre un velo de polvo en los muebles cuando me siento un rato en el sofá, y la perenne atracción hacia la bayeta y la cera. Pero no es sólo por eso. No. Tampoco me voy porque esté harta de poner la lavadora mientras me desabrocho el abrigo ni porque quiera estar más libre para hacer carrera en mi trabajo. No. Hace ya mucho tiempo que tuve que elegir una perpetua interinidad en mi profesión porque no podía compatibilizar una mayor dedicación mental al trabajo profesional con la lista de la compra. Me voy para enseñaros a compartir, pero sobre todo me voy para ver si aprendo a delegar.

Porque si lo consigo, no volveré nunca más a sentirme culpable cuando no saquéis notas brillantes o cuando se quemen las lentejas o cuando alguno no tenga camisa planchada que ponerse.

La culpa de que sea imprescindible en casa es sólo mía, así que desapareciendo yo por unos días, os daréis cuenta vosotros de que la monarquía doméstica es fácilmente derrocable y quizá yo pueda aprender la humildad necesaria para ser, cuando vuelva, una más entre la plebe.

Cuando encontréis la naftalina no dejéis de avisarme. Seguro que para entonces yo también habré aprendido a no ser tan excesivamente buena. Puede ser que ese día no nos queramos más, pero seguro que nos querremos mejor. Besos. Mamá."

C. de Santos - "Ser Humano"

Extraída del blog del "CEIP San Walabonso"
Niebla-Huelva

lunes, 23 de febrero de 2009

¿Qué es la violencia de género?

Es la violencia que afecta a las mujeres por el mero hecho de serlo.

La Organización de Naciones Unidas (ONU), en 1995 la definió como:

"Todo acto de violencia sexista que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psíquico, incluídas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o privada."

Existe violencia de género no sólo cuando hay agresiones físicas. Por eso te proponemos que prestes atención a las situaciones siguientes porque, sin saberlo, puedes estar sometida a un riesgo.

Lo que pretendemos es ayudarte a evitar relaciones de desigualdad y de imposición que, antes o después, acaban en violencia.

Observa si el chico con el que mantienes relación de pareja tiene alguna de estas características:

  • Controla lo que haces, exige explicaciones por todo y pretende conocer hasta tus pensamientos. No quiere que tengas "secretos" para él.
  • Quiere saber con todo lujo de detalles a dónde vas, dónde estuviste y con quién. Cuánto pasas en cada sitio. Cuánto tiempo vas a estar fuera y a qué hora volverás. Te llama continuamente para comprobarlo o se "pasa" por tu casa.
  • Te vigila de manera permanente, te critica o intenta que cambies la manera de vestir, de peinarte o de maquillarte. O simplemente intenta que cambies de forma de hablar o de comportarte.
  • Te amenaza o realiza prohibiciones con respecto a tus estudios, tu trabajo, tus costumbres o las actividades o relaciones que tienes.
  • Quiere conocer a todos tus parientes, amigos, vecinos, compañeros de estudios o trabajo para saber cómo son. Después se pasa la vida controlándolos, criticándolos, sospechando o desconfiando de ellos.
  • Monta escándalos en público o en privado por lo que tú u otras personas dijeron o hicieron.
  • Te suele dejar "plantada" en salidas o en reuniones, sin dar explicaciones ni aclarar los motivos de su comportamiento.
  • No expresa ni habla acerca de lo que piensa o desea. Sin embargo, él pretende que adivines lo que le ocurre o lo que desea y que estés pendiente de él.
  • A veces te da órdenes. Otras te "mata" con su silencio, con actitudes esquivas, desagradables y con mutismo. No abandona esta actitud aunque consiga lo que buscaba.
  • Demuestra enfado y frustración por todo lo que no sale como él quiere, sin distinguir lo importante de lo superfluo.
  • Te culpa a ti de todo lo que ocurre y te convence de que es así, dando vueltas a las cosas hasta que consigue confundirte o dejarte cansada e impotente.
  • No reconoce ninguna responsabilidad sobre la relación que mantenéis ni sobre lo que os sucede a los dos.
  • No te pide disculpas por nada.
  • Te mantiene en vilo en fiestas o reuniones, coqueteando con otras chicas de manera abierta o encubierta.
  • Es seductor y simpático con todo el mundo, pero a tí te trata con crueldad.
  • Te está prometiendo siempre que va a cambiar sus defectos o sus adicciones. Nunca cumple, pero sigue insistiendo en que lo hará.
  • Piensa que las mujeres son inferiores y deben obedecer a los hombres. Y si no lo dice, actúa como si lo pensara.
  • Para conseguir mantener relaciones sexuales, si tú no estás dispuesta, pone en práctica toda una serie de artimañas:
Te acusa de anticuada.
Pone en duda tus sentimientos o tu amor hacia él.
Te acusa de frígida.
Te avergüenza haciéndote sentir un bicho raro.
Te reprocha que no te importa que él "se ponga caliente y no pueda desahogarse"
Te amenaza con buscarse otras chicas para acostarse con ellas.
Te dice que "tienes miedo a convertirte en mujer".
Te critica por estar muy atada a tus padres, a tus convicciones morales o a tu religión.
Exagera tus defectos.

  • Se burla, habla de forma grosera o con desprecio de las mujeres en general. Intenta que tú no te parezcas a ellas y que seas sólo como a él le gusta.
  • Es bueno y cumplidor en el trabajo, pero contigo siempre llega tarde y no cumple los compromisos. Se muestra irresponsable por los olvidos y descuidos.
  • Todo lo transforma en bromas o utiliza el humor para tapar sus actos de irresponsabilidad, restando importancia a sus incumplimientos.
  • Utiliza algún dato de ti o cosas que conoce de tus otras relaciones para hacerte reproches o acusaciones o para demostrar su desconfianza en ti y en tu amor por él.
  • Exagera tus defectos haciéndote sentir culpable y descalificada.
  • Para demostrar sus enfados deja de hablarte o desaparece varios días, sin dar explicaciones.
  • Se muestra tolerante y bondadoso, como si fuera un ser superior, tratándote como una "niñita".
  • No te presta atención y asegura con superioridad saber más y tener más experiencia que tú.

La violencia es una conducta aprendida. Es anterior a la pareja y no cambia espontáneamente ni por la voluntad propia ni por la de otras personas. Para poder cambiar es necesaria la ayuda de profesionales adecuados. Los celos no son una demostración de amor, sino un abuso de poder.

Por eso, aunque tu pareja o tu novio consiga dominarte o encerrarte, no va a dejar de manifestar sus celos, distorsionando situaciones o haciéndote acusaciones que imagina.
De todas la mujeres asesinadas por sus parejas, el 25% (una de cada cuatro) eran novias de entre 14 y 25 años, que creyeron en el amor romántico, olvidándose de sí mismas y su seguridad.

Si no puedes dejar a tu pareja que te maltrata o estás atrapada en un círculo que alterna maltrato con arrepentimiento, miedo con lástima, etc., pide ayuda a profesionales o acude a un Centro de la Mujer o Asesoría Forma Joven.

Teléfono Atención a la Mujer: 900 200 999
Teléfono Información Sexual: 901 406 969

(Este texto está extraído del capítulo 4 del libro "Hombres violentos, mujeres maltratadas. Aportes a la investigación y tratamiento de un problema social". Lic. Graciela B Ferreira. Ed. Sudamericana 1992)

Aquí dejo una escena de la película "Yo soy La Juani" que describe todo ésto: